Interfaz y sistema de diseño
Pantallas en alta fidelidad sobre un sistema de componentes y tokens documentados, para que todo lo que se sume después mantenga la coherencia sin discutirla cada vez.
// DISEÑO UI/UX
La estética tiene que trabajar. Diseñamos identidades y experiencias que se ven bien y, sobre todo, que hacen que la persona llegue a donde vino sin pelearse con la pantalla.
// DEFINICIÓN
El diseño UX/UI abarca dos trabajos distintos. La experiencia de usuario (UX) define qué pasos hace una persona para lograr su objetivo y cuánta fricción encuentra en el camino. La interfaz (UI) define cómo se ve ese recorrido: tipografía, color, espaciado y componentes. Uno resuelve el funcionamiento; el otro, la percepción.
Se los nombra juntos porque se afectan entre sí, pero fallan distinto. Un producto con buena UI y mala UX se ve profesional y frustra igual: la gente lo abandona sin poder explicar por qué. Uno con buena UX y mala UI funciona pero no genera confianza, y en una decisión de compra eso pesa antes que cualquier funcionalidad.
Lo que hace que el diseño sobreviva al proyecto es el sistema. Un archivo con cincuenta pantallas sueltas envejece apenas alguien agrega la cincuenta y uno. Un sistema de diseño con componentes, tokens y reglas documentadas permite que el producto siga creciendo sin que cada pantalla nueva sea una decisión desde cero.
// QUÉ HACEMOS
Pantallas en alta fidelidad sobre un sistema de componentes y tokens documentados, para que todo lo que se sume después mantenga la coherencia sin discutirla cada vez.
Construimos o hacemos evolucionar la identidad pensando en dónde se va a usar de verdad: pantallas chicas, modo oscuro, favicon, avatar. No un logo que solo funciona en una presentación.
Análisis heurístico del producto actual para encontrar dónde se pierde la gente, y rediseño de esos flujos concretos en lugar de rehacer todo por las dudas.
// COMPARATIVA
Rehacer todo no siempre es la respuesta. Depende de si el problema está en algunas pantallas o en la estructura.
| Criterio | Auditoría y rediseño puntual | Rediseño completo |
|---|---|---|
| Cuándo conviene | La estructura funciona, pero hay flujos donde la gente se traba. | La estructura ya no acompaña al negocio o la marca cambió. |
| Alcance | Las pantallas críticas: alta, checkout, onboarding, panel principal. | Todo el producto, más el sistema de diseño de base. |
| Plazo | 2 a 3 semanas, incluido el relevamiento. | 4 a 6 semanas, según cantidad de pantallas. |
| Riesgo para el usuario | Bajo: cambia lo que estaba fallando, el resto queda familiar. | Alto: conviene lanzarlo por etapas y medir en cada una. |
| Qué se entrega | Informe de hallazgos priorizados más las pantallas rediseñadas. | Sistema de diseño completo, prototipo navegable y pantallas finales. |
// DATOS CONCRETOS
//PREGUNTAS FRECUENTES
UX es cómo funciona: qué pasos hace una persona para lograr lo que vino a hacer, y cuánta fricción encuentra. UI es cómo se ve: tipografía, color, espaciado, componentes. Un producto puede verse impecable y ser un desastre de usar, y esa combinación es la más cara de corregir después.
El archivo de Figma con las pantallas en alta fidelidad, el prototipo navegable y un sistema de diseño con los componentes, tokens de color y escala tipográfica documentados. Con eso, cualquier equipo de desarrollo puede implementar sin tener que adivinar decisiones ni inventar variantes.
En un proyecto web de 4 a 6 semanas, el diseño ocupa las primeras 2 o 3, y se solapa con el desarrollo del resto. Si el proyecto incluye identidad de marca desde cero, sumá una o dos semanas más al inicio: la marca condiciona todo lo que viene después.
Sí. El entregable está pensado para eso: prototipo navegable más sistema de diseño documentado, en Figma, con acceso completo de tu equipo. No usamos herramientas propietarias que aten el archivo a nosotros ni entregamos pantallas sueltas sin las reglas que las gobiernan.
Depende de qué esté fallando. Si el problema es de fricción en flujos puntuales, conviene una auditoría heurística y rediseñar esas pantallas: es más barato y más rápido de validar. Si la estructura misma no acompaña al negocio, parchear sale más caro que rehacer.
Entendemos la propuesta de valor, a quién le habla y qué tiene que lograr la persona que llega.
Wireframes y recorridos antes de cualquier decisión visual. Acá se resuelve la mayor parte de la fricción.
Prototipo navegable con el producto final a la vista, antes de que se escriba una línea de código.
Componentes y reglas documentadas, para que el producto siga creciendo sin perder coherencia.